¿Qué hace un elevador telescópico Dieci en un puerto?

Los elevadores telescópicos son máquinas ágiles y polivalentes, perfectas para un puerto, donde se utilizan tanto en la manipulación de cargas como en el mantenimiento de las estructuras.

La base aeronaval de la OTAN en la bahía de Suda, en la isla de Creta, es un verdadero «laberinto» de almacenes, oficinas, palés y murallas de contenedores.
En este puerto militar, como en la leyenda del Minotauro, se pasea Ícaro, nuestro elevador telescópico para la construcción.
En efecto, la Armada griega se ha dotado de un elevador telescópico Icarus 40.14 para colaborar en las numerosas actividades diarias de mantenimiento y acarreo.

Manipulación

Cada año, casi 280 barcos atracan en los muelles de Suda para abastecerse no solo de combustible, sino de todo lo necesario para las largas travesías en el mar.

Esta complicada tarea se ha hecho posible con nuestro elevador telescópico Icarus.
Gracias a la facilidad de maniobra y al brazo telescópico, Icarus transporta el material desde los almacenes hasta el muelle, donde los cabrestantes de los buques proceden a la carga y a la estiba.
No contento con esto, Icarus recoge de los buques los residuos y otros materiales de desecho que se acumulan durante la navegación y que, por ley, no deben arrojarse al mar.

Mantenimiento ordinario y extraordinario

Además de transportar cargas, Icarus participa en el mantenimiento de la base.
Todos los días, los sistemas y estructuras se someten a ciclos de mantenimiento constante y riguroso para todo funcione siempre a la perfección.

Esta es otra de las funciones de nuestro elevador telescópico Icarus.
Los accesorios del elevador (cabrestantes, horquillas, cestas portapersonas, cucharas, pinzas) permiten realizar las múltiples operaciones relacionadas con el mantenimiento, como elevar a los operarios para que limpien o reparen los sistemas en altura.

Confort

La cabina con aire acondicionado de gran potencia es indispensable para trabajar con comodidad en el caluroso verano cretense.
El personal de la base y del puerto ha encontrado en Icarus una máquina multifunción que, además, asegura un alto nivel de confort.
Nos complace pensar que no lo han elegido solo por su gran capacidad, sino también por el nombre, tan ligado a la historia de la isla.

Si así fuera, convendría señalar que nuestro catálogo también incluye los modelos Dedalus, Pegasus, Hercules, ¡y hasta Zeus!

Dieci en el mundo: Creta entre mito y realidad

Creta, la cuna de la civilización minoica, es la isla más grande de Grecia y ocupa una posición estratégica, prácticamente en el centro del Mediterráneo. Esta posición fue, justamente, la causa de las numerosas invasiones que sufrió a lo largo de los siglos, primero por los antiguos griegos y después por los romanos, bizantinos, musulmanes, venecianos y otomanos, hasta llegar a su anexión definitiva al estado griego en 1913 y, más tarde, a las batallas de la Segunda Guerra Mundial.

Las huellas de esta larga historia han perdurado hasta nuestros días, tanto en la cultura (con el mito de Minos, Dédalo, Ícaro y el laberinto), como en el territorio, con las espectaculares ruinas de Cnosos y las numerosas fortificaciones de distintas épocas que aún vigilan las costas.

En la bahía cretense de Suda, entre muros ciclópeos y fortalezas venecianas, surge estratégicamente la gran base aeronaval de la OTAN. Controlada por la Marina militar griega, esta base es una de las mayores del Mediterráneo oriental, la única que (por las aguas profundas de la bahía) es capaz de acoger y dar asistencia a los grandes portaviones estadounidenses, a las escuadras navales de la OTAN, los submarinos y los numerosos vehículos del aeropuerto cercano. Gracias a esta capacidad, la base desempeña una función de gran importancia en las actividades de adiestramiento y en las numerosas misiones internacionales.

Las instalaciones dan alojamiento a miles de efectivos, a los que se suman las tripulaciones de las naves de paso. Baste citar un ejemplo: cuando el portaviones George Bush (el más grande del mundo) atracó en Suda, a los residentes habituales se añadieron 3200 marinos y 2500 aviadores que se avituallaron de los nutridos almacenes presentes en tierra. Por suerte, estaba Icarus