EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ – LAS ENERGÍAS RENOVABLES EN ITALIA

El pasado 31 de octubre de 2017, los alemanes recibieron un agradable regalo por parte de la Red Eléctrica Nacional: se les pagó por consumir energía. Y esta no fue la primera vez. No es la publicidad de una película de ciencia ficción. Es lo que realmente ocurrió la noche del pasado Halloween cuando, debido al fuerte viento que azotaba el mar del Norte, se produjo una superproducción en la red eléctrica y, durante algunas horas, el coste de producción de la energía resultó negativo, con una cantidad de energía equivalente a la generada por 40 reactores nucleares. Una situación que se repitió varias veces durante el año pasado, en especial durante los meses de abril y mayo, con picos de producción que, gracias a la política con visión de futuro del gobierno alemán en materia de energías renovables, corre el riesgo de convertirse en permanente. Que estas políticas, si se desea, también se pueden aplicar en nuestro territorio, lo demuestra un episodio análogo, quizá poco conocido, que tuvo lugar el 15 de mayo de 2017 cuando, por una serie de circunstancias favorables (sol, agua y viento suficiente), el 87% de la energía consumida en Italia provenía al 100% de fuentes renovables: eólica, eléctrica y fotovoltaica. Italia, desde principios del siglo pasado, ha sabido aprovechar de manera magistral su potencial hidroeléctrico, verdadero motor de su industrialización, hasta tal punto que en la actualidad no existen más cuencas que puedan explotarse de manera adecuada para la producción de energía.

Alemania está haciendo lo mismo con aquello que la naturaleza le ha concedido: una amplia cuenca, el mar del Norte, con vientos fuertes y constantes, donde poder construir los amplios parques eólicos gracias a los cuales se ha convertido en el TERCER productor MUNDIAL de energía renovable, tras los Estados Unidos y China. Un modelo que, sin lugar a duda, deberíamos imitar. Si bien es cierto que nuestras cuencas hidroeléctricas han alcanzado su máximo desarrollo, que los parques eólicos en tierra contrastan con la belleza (que sin duda alguna duda es necesario proteger) de nuestro país, que no tenemos zonas de mar poco profundas y con vientos constantes donde desarrollar parques eólicos marítimos, también lo es que sí tenemos gran cantidad de sol. Aunque con retraso respecto del resto de Europa, gracias a las primeras políticas de incentivos para generar energía fotovoltaica, la producción de energía solar en Italia aumentó del 0,5% al 5,5% de la demanda en tan solo dos años (2010 – 2012) y sigue aumentado. En la actualidad somos los SEGUNDOS a nivel mundial tras Alemania en potencial fotovoltaico instalado. ¿Se puede hacer más? Se podría hacer MUCHO más, medios y tecnología no nos faltan. Quizá lo que haya faltado hasta ahora sea una política energética con visión de futuro como la de Alemania, cuyas primeras inversiones, que muchos juzgaron excesivas, han generado beneficios que superan con creces las expectativas.