Cuando el juego se hace duro, los duros comienzan a jugar»

El año pasado ya nos ocupamos del THW, el instituto federal alemán de asistencia técnica en situaciones de crisis, que decidió dotar a sus equipos locales, distribuidos por toda Alemania, con el ICARUS 40.14.

Volvemos a ocuparnos de él con ocasión de un ejercicio realizado juntamente con los bomberos el pasado mes de marzo en Sondershausen: concretamente, se trató de una simulación de evacuación rápida de los habitantes y de sus pertenencias, en previsión de una hipotética rotura de una presa cercana, durante la cual un equipo del THW utilizó el nuevo ICARUS.

Los voluntarios de la sección del THW de Sondershausen declararon que estaban muy satisfechos con su ICARUS, que, en caso de emergencia, demostró durante los ejercicios que podía hacer frente a las más diversas situaciones: desde la retirada de escombros con la pala suministrada de serie hasta el transporte en altura de cosas o personas, gracias a la cesta y otros opcionales. Ahora, varios miembros del equipo están participando en cursos de conducción para poder sacar el máximo provecho a esta máquina tan prometedora en caso de que, en el futuro, se deba utilizar en una emergencia real.

Si el «recluta» ICARUS tiene un brillante futuro por delante, hay un «veterano» (un APOLLO 25.6) que ya ha acumulado una impresionante hoja de servicios, trabajando con los bomberos de la estación de Buchloe.

En condiciones normales, el APOLLO 25.6 se utiliza en la estación de bomberos, donde sirve para manipular materiales en los almacenes o interviene en los ejercicios habituales; pero, en caso de alarma, si su presencia es necesaria, también sale a ayudar.

Desde 2011, año de su compra, el APOLLO 25.6 se ha utilizado en innumerables intervenciones de todo tipo, gracias a sus dotes de potencia y agilidad; en más de una ocasión, el Apollo ha aprovechado al máximo la tracción integral y el sistema de autorrespiración instalado en la cabina, avanzando en medio de la cortina de humo y de las llamas para apagar directamente los focos del incendio.

Además, en diferentes circunstancias (por ejemplo, durante los recientes episodios de mal tiempo que han azotado Europa del Norte), gracias a su capacidad de elevación, el Apollo ha permitido llegar a chimeneas que presentaban peligro de derrumbe, a techos arrancados o a animales arrastrados por el agua; a menudo, también se ha utilizado simplemente para mover vehículos accidentados y, dotado con el equipo apropiado, para limpiar los peligrosos vertidos de aceite y combustible de la calzada.

Como, a juzgar por la foto, nos parece estar en muy buena forma, creemos que podrá continuar su carrera durante muchos años más.